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13-01-2009
Gerry Weil en el Festival de Jazz Venezolano 2008 |
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Caracas.- Como parte del “Festival de Jazz Venezolano 2008”, PDVSA La Estancia ofreció en el mes de octubre un merecido homenaje al ganador del Premio Nacional de Música 2008, el maestro Gerry Weil.
En este evento participaron grandes intérpretes del jazz venezolano: “Pablo Gil Jazz En-samble”; el “Cuarteto de Jazz Benny Brea”; la agrupación “Trad Jazz”; la banda “Mixtura” y el propio Gerry Well. Destacadas agrupaciones deslumbraron al público con su explo-sión de notas al vuelo, su avezado virtuosismo, su íntima química interpretativa y su des-parpajado sentido de la improvisación.
Las palabras de afecto, admiración y respeto no se hicieron esperar hacia el homenajea-do del mes. Raúl Abzueta, integrante de “mixtura” siente al maestro Gerry como una de las figuras más emblemáticas de este estilo musical. “Nosotros somos continuadores di-rectos de esta tradición; Gerry Weil es uno de los abuelos de lo que nosotros estamos ha-ciendo”.
Así mismo, recordó el trabajo de Weil con la Banda Municipal de Caracas, en la cual mar-có una pauta muy importante, al igual que resaltó las investigaciones con la música afro venezolana. “Gerry se mantiene activo, es inmensamente creativo, él es un personaje que está totalmente cercano a lo que nosotros hacemos”, afirmó Abzueta.
Con el maestro Gerry Weil
La música de Gerry Weil ha recorrido vastas salas de concierto en Venezuela y el mundo, bien sea como solista, o como integrante de agrupaciones en las que ha compartido con excelentes intérpretes del género; su presencia en el escenario hace que la vibra de la música avive a la audiencia y el espectáculo se transforme en una rito renovador y vitali-zante. Fue así cuando el domingo 12 de octubre, llegó a PDVSA La Estancia el eximio de Gerry Weil. Con aromatizante incienso oriental humeando en el piano, imbuido en el espíritu zen que preconiza que vivamos “aquí y ahora”, el destacado Gerry Weil inició su repertorio con el tema “Wiener Schnitzel”, con aires de su Austria natal, seguido por “Canta un án-gel”; luego las notas de “Musashi” e “Ima koko ni”, donde la influencia de la música japo-nesa se hizo patente.
El baterista Adolfo Herrera, quien acompañó al maestro Weil, resaltó el proceso vital de composición en el que se encuentra Gerry,” Me parece muy bonito no esperar a que se vaya para rendirle todos los homenajes que se merece. Es sumamente importante aupar el talento cuando aún puede dar más y más”, destacó. Conversador y alegre, Gerry, explicó con mucha pedagogía cada pieza de su repertorio. Siempre sonriente, pero al mismo tiempo, absolutamente concentrado, demostró las cua-lidades que le han valido reconocimiento mundial; en los vastos jardines estancieros, de-mostró porqué es el maestro de maestros del jazz venezolano.
Maestro, ¿cuándo empezó a compartir sus conocimientos?
Durante los últimos 40 años he dado clases. Mi formación se ha enfocado hacia el jazz, el rock, la salsa, el merengue y hasta el “golpe tuyero”. Hago énfasis en el estudio del bajo: puedes escoger los otros instrumentos, pero el bajo es obligatorio.
Su música se acompaña de bellas improvisaciones. ¿Qué nos puede decir al res-pecto? Beethoven, Mozart, todos ellos fueron improvisadores; la composición es improvisación; todo el proceso de la composición es un acto de improvisación; si tú luego anotas los re-sultados de esas improvisaciones, se convierten en composición. Un pintor está improvi-sando, tiene el lienzo en blanco y crea, la improvisación es la base de la creación musical.
¿Se puede dar clases de composición o es imposible?
Las clases de composición no son imposibles; si tienes cierto nivel, si tienes cierta técni-ca, y ciertos conocimientos, yo le digo al alumno `vaya al piano y tóqueme una serie de notas, cualquiera; piensa que eres un niño, al cual le presto el piano´.
¿Cómo se siente con el homenaje que le rinde PDVSA La Estancia?
Estoy muy agradecido por este homenaje; realmente tocar aquí es una gran felicidad y este gesto de PDVSA-La Estancia de darle cultura a los venezolanos es maravilloso y tie-ne que seguir adelante; yo los apoyo cien por ciento y pienso que deberían haber más centros como éste, para que la gente entre en contacto con la naturaleza, con el arte y la buena música.
¿Qué le queda por hacer al gran maestro Gerry Well?
A mí lo que me queda es seguir estudiando, seguir trabajando, seguir enseñando y seguir siendo un hombre feliz, porque vivir desde hace 50 años en este país tan maravilloso que es Venezuela, es una gran felicidad que pienso perpetuar. Quiero muchísimo a Venezuela y gracias PDVSA, gracias Venezuela, por este homenaje.
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