¡Enhorabuena, Manuel Espinoza. Poética del Paisaje engalana estas salas con sus verdes, que parecieran extenderse hacia ellas desde los jardines de esta casona y consustanciarse con sus paredes, para luego hacerse dueños de las miradas de los miles de visitantes que aquí acuden en la búsqueda de su propio espíritu!
Los paisajes encuentran eco en su obra, y no son en el fondo sino representativos de esa idiosincrasia nuestra presente en las llamadas formas orgánicas y gestos con los que cada uno de esos árboles nos cuenta un pedacito de nosotros mismos.
Alumno del Maestro Braulio Salazar, de las Escuelas Arturo Michelena, Cristóbal Rojas, de Bellas Artes de Roma, de la del Louvre en París y de la de Berlín, entre otras, Manuel Espinoza nos trae la riqueza de su lenguaje a través del ahorro del color, que se hace sin embargo, cada vez más rico, cada vez más intenso, a medida que se abre de par en par, al grato diálogo de la creatividad humana con la inefable majestuosidad de la naturaleza.
Impresiona sobre todo el carácter polifacético de Manuel Espinoza, como poeta, impregna al paisaje de su vida interior y de su entorno, permitiendo que el espectador se asombre porque asiste a un doble sortilegio: la del paisaje despojado de la estridencia de la urbe; la del arte exento del ruido de las convenciones estéticas contemporáneas. En sus lienzos bulle la vida en toda su maravilla orgánica, llevándonos a sentir la experiencia de la alegría, de la plenitud, de la serenidad.
Manuel Espinoza docente, profesor, actividad a la que le dedicara buena parte de su vida, transmitiendo el arte de la museología y de la administración cultural, está presente igualmente en cada uno de sus lienzos con los que busca enseñarnos la importancia del paisaje como parte de nosotros mismos.
Manuel Espinoza gerente, labor a través de la cual fundara nada más y nada menos que la Galería de Arte Nacional, que también dirigiera, desde el año 1976 hasta el año 1984; el Maczul y el AVAP, entre otros. Todas instituciones cuya solidez en sus orígenes ha permitido su permanencia en el tiempo, su difusión hacia adentro y hacia fuera de nuestro país, a través además de la formación de hombres y mujeres que de los mismos han aprendido lo que seguramente sembrara en esos primeros pasos: el arte puro, el arte gráfico, el arte de la museografía, el arte de la gerencia, el arte de la enseñanza, el arte y el ser humano.
Manuel Espinoza servidor público, desempeñándose como Viceministro de la Cultura y Presidente del CONAC, entre 1998 y 2003.
Manuel Espinoza gana también el Premio Nacional de Artes Plásticas, del año 1987, en categoría Maestro, en donde su trayectoria pictórica, cercana a la figuración en sus inicios, al cubismo con posterioridad, pero sobre todo, muy propia, muy suya, a través de la idea del trazo gestual, del expresionismo lírico se impone como corriente demostrativa del arte venezolano .
¡Qué maravillosa casualidad que, Manuel Espinoza defensor del concepto de lo que él definiera “Museo orgánico”, como espacios dedicados al mayor de los artes, el ser humano, como un centro vivo, en movimiento, en permanente transformación, enriqueciéndose con su propia cotidianidad, esté con nosotros en esta casa que es seguramente concreción de tal noción, porque día a día abre sus puertas permitiendo al hombre encontrarse con el hecho cultural como manifestación de su alma y de su esencia!
Presentamos pues esta Exposición La Poética del Paisaje Interior de Manuel Espinoza, de la mano de Élida Salazar y del Maestro de las artes, también poeta, crítico de arte, Juan Calzadilla, como un aporte a todos los venezolanos, que encontrarán, como este último señalara en estos lienzos, aquellos símbolos potentes y sonoros que se metamorfean en imágenes donde aflora esa conciencia de lo que somos, antes que nada, latinoamericanos.