Esta antigua estructura alberga en su interior cinco amplias salas de exposición en las que se han exhibido grandes muestras de arte venezolano y latinoamericano. En cada rincón, la tecnología del presente y la belleza del pasado conviven en equilibrio para ofrecer al visitante una experiencia cálida y confortable.
Área donde se seleccionaba y secaba el aromático fruto; hoy, este empedrado patio se llena con los acordes y voces de conciertos, obras de teatro y demás eventos de carácter público.
Uno de los mayores atractivos de la sede principal de PDVSA La Estancia, constituye sus amplios jardines, un verdadero oasis en mitad de la ciudad, lleno de árboles centenarios, coloridas flores y grandes extensiones cubiertas de grama tipo San Agustín. Albergan gran variedad de especies botánicas como el cafeto y la caña de azúcar; muestras vivas de la actividad agrícola que se desarrollaba antiguamente en el valle de Caracas.
Por su costado corren las aguas de la Quebrada Quintero, destinada al riego de los jardines. Actualmente es utilizado para presentar eventos y exposiciones. Sirve también de aula al aire libre para talleres de cuatro y otras actividades de formación artística.
Una de las cinco salas de exposición de la casona, guarda evidencia de la complicada red de túneles que intercomunicaba a diferentes partes de la antigua hacienda. En la actuliadad, PDVSA La Estancia realiza estudio de valoración patrimonial de este espacio.
Recrea el diseño típico de las plazas andaluzas. Según refieren cronistas de la época, este espacio, construido aproximadamente hace 100 años, materializó la nostalgia de uno de los habitantes de la hacienda, proveniente del sur de España.
Concentra una gran variedad de especies florales, con veredas que convergen en dos rotondas rebosantes de color. Invita a los visitantes a caminar por sus alrededores y tomar asiento en sus bancos para disfrutar de sus infinitos matices.
Pequeño refugio donde crecen variadas y hermosas especies de nuestra flor nacional. Cuenta con las condiciones adecuadas para el cultivo de estas delicadas plantas, cuyas caprichosas formas pueden ser apreciadas por los visitantes desde los alrededores.