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Exposición Jugar en Navidad
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Jugar en Navidad
La Navidad en Venezuela, al igual que en la mayoría de los países donde la celebran, es una de las festividades más emotivas del año. En cada rincón venezolano, innumerables tradiciones se despliegan en un ambiente cargado de alegría, rodeado de villancicos, aguinaldos y deliciosos platos, e impregnado de un espíritu lleno de calor humano para compartir en familia y entre amigos, practicar la solidaridad y fortalecer la esperanza. Dichos atributos hacen de ésta la época más disfrutada por nuestros niños y niñas, quienes anhelan la llegada del Niño Dios y de los tan esperados regalos, siendo los juguetes los más especiales.
Al transcurrir los días decembrinos, y a la espera del nuevo año, montones de niños se regocijan entre sus juguetes y todos nos preparamos para cerrar un período y recibir otro, pletóricos de esperanzas y de sueños por realizar.
De tal suerte, PDVSA La Estancia ha querido rendir un hermoso homenaje al juguete como principal protagonista de la Navidad y, con ello, al juego, medios sociabilizadores universales por excelencia, que nos conectan directamente con nuestro entorno, enriqueciendo nuestro propio mundo vital pero, sobre todo, ayudándonos a consolidar valores de respeto y hermandad.
Los juegos y juguetes tradicionales que aquí presentamos nos permitirán conocer su evolución a través de la historia (producto de la mezcla de influencias después de su llegada a América) y nos deleitarán con su variedad de colores e infinidad de formas y mecanismos, elaborados en su mayoría por jugueteros y artesanos de nuestro país quienes han puesto en cada uno su ingenio y creatividad.
Entre los juguetes más populares de nuestro país se encuentran: la perinola, el yo-yo, el gurrufío, el trompo, las metras, la zaranda y el papagayo, así como las muñecas de trapo y una innumerable cantidad de juegos con los que todos los venezolanos nos hemos divertido a través de los años y que según la región, tienen su estilo o manera de disfrutarlo:
La perinola: Este juguete está formado por dos partes: una superior o cabeza, y una inferior o base, en la que debe encajar la primera. Ambas partes están unidas por un cordel. Inicialmente la perinola era construida artesanalmente con latas vacías y palos, o tallando las partes en madera. Actualmente se fabrican con plástico.
El trompo: Es un juguete elaborado en madera o totuma (en la variante denominada zaranda), torneado de forma semi-circular y con una punta metálica, que al ser lanzado por medio del cordel, da vueltas sobre su propio eje, logrando un movimiento cinético de alta velocidad. El trompo posee líneas bien definidas a su alrededor, las cuales guían al practicante a enrollar la cuerda (guaral) sobre su superficie. Artesanalmente es elaborado en madera o totuma. Actualmente se consigue hecho de plástico.
El yo-yo: Consta de dos partes circulares unidas en el medio por una pequeña cuña cilíndrica que las mantiene separadas a una corta distancia. En la cuña se enrolla un cordel que permite al niño hacerlo subir y bajar. Tradicionalmente se fabricaba en madera, hoy día se elabora comercialmente con plástico.
El gurrufío: Este juguete consta de una lámina circular de madera, lata o plástico, en la cual se realizan dos agujeros a través de los cuales se pasa un cordel o guaral sobre las cuales se ejerce tensión con las manos, para ejecutar un movimiento giratorio rápido. El cordel se hace girar y luego se estira haciendo que se enrolle y desenrolle para que el disco de vueltas. Se hacen competencias tratando de cortar las cuerdas del oponente con las láminas.
Metras o pichas: Es un divertimento tradicional en donde se impulsan con los dedos pequeñas bolitas circulares de barro, semillas o vidrios de colores, hasta pegarles a la de los otros competidores.
Su práctica exige contacto directo con la tierra o el suelo, y la mecánica del juego consiste en lo siguiente: los jugadores demarcan un triángulo o círculo sobre una superficie plana (preferiblemente arenosa), donde se colocará la cantidad de metras acordadas por los participantes. Para decidir quién comenzará, se traza una línea distante, que servirá de referencia. Cada jugador lanzará su metra y quien se acerque más a dicha línea será el primero, y así sucesivamente. Se escoge una de las diferentes maneras de jugar y se especifican las reglas antes de comenzar. Existen varias modalidades, entre las más populares entre los niños se cuentan las de hoyitos y castillitos.
El papagayo: De origen remoto, se dice que el papagayo fue inventado por los chinos y que llegó a nuestro país desde Europa en la época colonial. El papagayo es un juguete conformado por una estructura liviana de madera con forma de armazón poligonal que se cubre con papel de seda, una tela liviana o plástico. Se le amarra un cordel y se le hace volar con la fuerza del viento. En ocasiones se le agrega una cola de tela que le brinda estabilidad.
La zaranda: Este juguete es autóctono de los llanos de Venezuela, especialmente de los indios nativos (guaiqueríes, guamonteyes, arahuacos, tamotes, tamanacos, caribes y palenques, entre otros), en esta zona se juega principalmente en la época de Semana Santa o días santos.
Su nombre proviene de una mata de cuyo fruto seco la fabrican. La zaranda se elabora con una totuma (cuenco que se obtiene de picar en dos partes una semilla hueca y grande) que es atravesada por un palito. En la parte superior del palito se enrolla un cordel que, al halarlo, hace girar la zaranda. A esta totuma se le abren orificios para que al momento de lanzarla o girarla penetre el aire y produzca su sonido característico.
Para lanzarla o bailar la zaranda, se enrolla una cabuya en el palito y luego se hala para girarla en el suelo. Generalmente quien baila la zaranda es la mujer, ya que por los llanos venezolanos el hombre baila el trompo; de hecho, la manera de jugar con la zaranda es que las mujeres se colocan en círculos y la hacen bailar, para que los hombres lancen sus trompos sobre éstas, con la idea de partirlas.
Las rondas: Este juego, mayoritariamente seguido por niñas, consiste en la formación de un círculo en el que las personas participantes se agarran de las manos y cantan canciones típicas de esta actividad. La música y letra de las canciones puede variar según la región; en Venezuela son populares Arroz con Leche, La Señorita y La Víbora de la Mar.
Carreras de sacos: Es una competencia donde los participantes cubren sus piernas con unos sacos –generalmente de yute o fibra vegetal- que deben sostener con sus manos. Para avanzar sólo es válido saltar, sin soltar el saco. El primero en llegar a la meta es el ganador.
El palo ensebado: Un grupo de participantes intenta trepar a un palo o poste que ha sido previamente engrasado para aumentar la dificultar de la tarea. Por lo general, un gratificante premio espera en el extremo superior a quien logre trepar la resbalosa asta.
El palito mantequillero: Un participante esconde un palo o varita y el resto debe buscarlo. Aquel que sabe la ubicación del palito da pistas a los participantes usando la palabra “caliente” cuando están cerca, y “frío” cuando están lejos.
La candelita: Cuatro participantes se esconden detrás de cuatro columnas o árboles; un quinto se acerca a uno de ellos y pide "una candelita"; el niño o niña en el árbol o columna dirá "por allá fumea", señalando a otro de los participantes. Aquel que busca la candelita se dirige al lugar indicado, el resto se moviliza intercambiando posiciones; el buscador debe ocupar el puesto de uno de ellos en ese instante. Quien se quede sin árbol será el siguiente en buscar la candelita.
La gallinita ciega: Se inicia el juego cuando los niños o niñas escogen al azar o surge un voluntario el cual va a desempeñar el papel de “la gallinita ciega”. Los demás, formarán un círculo tomándose de las manos. El infante que va a ser “la gallinita ciega” quedará dentro del círculo y se le colocará un pañuelo en la cara para taparle los ojos, asegurándose de que no pueda ver. Otro jugador se colocara frente a la “gallinita ciega”, la agarra por los hombros y le dice: “¿Gallinita, que se ha perdido por aquí?”. La gallinita le responde: “una aguja y un dedal”. Luego, el participante que dijo esto vuelve a su lugar y la “gallinita ciega” tiene que tocar a uno de sus compañeros o compañeras e identificarlo por su nombre; si lo acierta, éste pasará a ser la “gallinita ciega”, si no tendrá que seguir con este papel.
El escondite: Es un juego para más de 2 personas. En el mismo, los participantes se esconden, excepto uno, que debe contar hasta cierto número. Cuando termina la numeración, empieza a buscar a quienes se han ocultado. Si los ubica a todos y todas, el primer encontrado pasa a contar; pero si el buscador hallare a todos y todas, excepto a uno, y éste tocare la base antes que el buscador, éste deberá seguir contando una y otra vez hasta que pueda ganar.
Los quemados: Este juego es muy sencillo y básico, puesto que los participantes tienen que lanzarse una pelota hasta que todos toquen la base menos uno, y ese deberá cumplir una penitencia.
También son conocidos La “Ere”, “La lleva” y “El Gato y el Ratón”, entre tantísimos más.
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