Volver a Inicio
para conocer
   
Disfruta del texto del programa mensual de Marzo
Imprimir Enviar

FESTIVAL DE JOROPO 2010

Dando cumplimiento a su compromiso como ente difusor de nuestros más altos valores nacionalistas, PDVSA La Estancia se complace en anunciar el Festival de Joropo 2010. Su primera edición, del año pasado, fue un éxito total de crítica y público.

Tanto en aquella edición como en la de este año, ofreceremos un muestrario de las diversas variantes del joropo en nuestro país, pues este género musical adquiere un singular aire de venezolanidad en cada región de nuestra geografía. A continuación le invitamos a leer un exhaustivo texto del musicólogo Carlos García Carbó en el que detalla las diversas variantes del joropo nacional.

Joropo: Entre pasajes, golpes y estribillos.
Entre el rico y diverso acervo tradicional del pueblo venezolano, no cabe duda en reconocer al joropo como una de las expresiones musicales y danzarias más emblemática de la nación. En sus diferentes variantes regionales y estilísticas se conjugan  factores culturales de distintas raíces que perfilaron y confirieron identidad a nuestro gentilicio. Sus complejos ritmos, patrones melódicos y armónicos, especies distintivas, instrumentación y formas de versificar e improvisar, han sido fuente permanente para la creación e interpretación musical tanto en el ámbito popular como en el académico.

Los especialistas en la tradición popular venezolana coinciden  en señalar que el joropo, al igual que el jarabe mexicano, se origina en antiguos cantos y bailes del fandango andaluz. Afianza la tesis de la procedencia hispano-arábica –entre otros elementos– en que la palabra joropo deriva de la voz árabe xärop, que quiere decir sirope o jarabe, la cual probablemente aludía a algún tipo de bebida que se consumía en los bailes de fandango. Aún se conserva en algunas localidades de nuestro país el uso del término fandango o fandanguillo para el baile de joropo.

De oriente a occidente y de los llanos al centro resuenan calificativos como golpes, pasajes, corríos, estribillos y revueltas, entre otros, para identificar distintas categorías musicales que dan vida al joropo en las manos y voces de  diestros intérpretes. Otras tantas voces como valseao, escobillao, zapateao, o cepillao se usan para referir pasos, figuras y desplazamientos propios del baile. En Venezuela, hablar de joropo es hablar de fiesta; es la alegría hecha música, danza y poesía; momento para compartir afectos, mostrar destrezas artísticas y regocijarse colectivamente con la fuerza de la tradición.

Joropo central
También conocido como joropo tuyero, mirandino o aragüeño, comprende dos grandes categorías formales: pasajes y golpes. La primera, de un desarrollo musical más extenso, se estila predominantemente en el estado Aragua, mientras que la segunda, caracterizada por un ritmo más “trancado” y un discurso armónico cíclico, es más común en la región mirandina. El formato por excelencia para la interpretación del joropo central es el de un arpa con cuerdas metálicas en la tesitura aguda y un cantor que, a su vez, ejecuta las maracas. A este conjunto se le denomina popularmente Arpa, maraca y buche. Otras opciones instrumentales en sustitución del arpa son la de la guitarra tuyera, la bandola central de cuatro órdenes de cuerdas dobles (Barlovento y norte del estado Guárico), y el acordeón, en comunidades de descendencia  alemana en los estados Miranda (El Jarillo) y Aragua (La Colonia Tovar).

Joropo oriental
Son tres las categorías básicas que configuran la tradición del joropo en el oriente venezolano: el joropo propiamente dicho, los golpes y el estribillo. Los golpes y el estribillo oriental se caracterizan por tener sus parámetros formales, melódicos y armónicos predeterminados por la tradición popular, en tanto que cada joropo oriental presenta particularidades estilísticas y estéticas que lo convierten en una composición única en su género. Tradicionalmente predominan como instrumentos solistas, o para “florear” el canto, la mandolina o la bandola oriental de cuatro órdenes de cuerdas dobles, y en los estados Sucre y norte de Monagas, se utiliza también un acordeón llamado localmente cuereta. Como instrumentos acompañantes básicos están el cuatro y las maracas, a los cuales se le puede sumar opcionalmente la guitarra, la marímbola y un tambor cuadrado que recibe el nombre de caja.

Joropo Llanero
El joropo llanero, probablemente sustentado en la imagen mítica y heroica del llanero venezolano como paradigma de nuestra libertad, se ha convertido en la principal referencia del joropo venezolano. Su proyección sin lugar a dudas ha tenido un gran alcance nacional e internacional. Musicalmente el joropo llanero comprende dos grandes categorías: el pasaje y el golpe. El primero constituye lo que bien podría reconocerse como la canción del llanero dado su carácter lírico y sentimental, mientras que el segundo forma parte del llamado canto recio y comprende un importante número de especies musicales, como el pajarillo, gabán, seis, quirpa y carnaval, por citar sólo algunas de las más conocidas.  El conjunto instrumental propio de esta tradición está formado por el arpa o la bandola llanera de cuatro cuerdas como solistas, el cuatro, las maracas y el bajo de reciente incorporación.

El golpe larense
En la región centro occidental del país, específicamente en los estados Lara y Yaracuy, el baile del joropo gira alrededor de un género musical denominado golpe. Existe en la región la convicción de que esta especie musical surge y se desarrolla en los predios de El Tocuyo, por lo que también se le denomina golpe tocuyano. Estilísticamente, el golpe larense se caracteriza por ser entonado a dúo en movimiento paralelo, con acompañamiento de un nutrido grupo de cordófonos que constituyen variedades locales del cuatro (requinto, cinco, medio cinco); completa la instrumentación un tambor, maracas y ocasionalmente un pandero de fricción. Cabe señalar que es motivo de discusión la inclusión del golpe larense como variante del joropo, ya que hay quienes no lo consideran pertinente atendiendo algunos aspectos musicales, mientras que otros, como Silva Uzcátegui en su Enciclopedia Larense (1941), definen el golpe como el joropo larense.

Paralelo a esta vibrante cartelera de conciertos, el Festival de Joropo 2010 incluye la presentación de un ciclo fílmico dedicado al impulso de legendarios cultores de tan entrañable género musical. De tal suerte, se proyectarán las películas Cruz Quinal, de John Dickinson (jueves 4); Anselmo López, de john Petrizelli (jueves 11); El Carrao de Palmarito, de John Petrizelli (jueves 18) y Elorza, Fiesta a la Memoria, de Juan Carlos Rodríguez (jueves 25).

Domingos de teatro formativo para niñas y niños
El público infantil, como ya es habitual, disfrutará del espacio Domingos Infantiles, que en esta ocasión estará dedicado a la presentación de aleccionadoras piezas de teatro.

En tal sentido, los pequeños de la casa aprenderán del temple y valía femenino en la pieza Mero, Mero Mosquetero (domingo 7), tomarán conciencia ecologista con el montaje Don Basurón y Doña Escoba (domingo 14), internalizarán el amor por la patria y el trabajo en equipo con la obra La Hormiga y el Pájaro Bandido (domingo 21) y descubrirán el valor de los sueños bien canalizados con la creación dramática Miranda anda Cazando Estrellas (domingo 28).

Espectáculos para toda la familia en la Fuente de la Plaza Venezuela
Desde su celebrada entrega a la comunidad capitalina, la quinta versión de la Fuente de Plaza Venezuela no sólo obsequia su impresionante espectáculo de luz, color, vibración y música: ahora se abre como escenario para la realización de espectáculos dirigidos a toda la familia cada sábado y domingo a las 5 de la tarde.

Así, el público infantil disfrutará a lo grande con los montajes teatrales Los Paseos de la Sra. Waraira y el Sr. Repano (sábado 6), Por la Alegría de Alegrar (sábado 13), Juglería de los Invisibles (sábado 20) y Diario de un Cazador Arrepentido (sábado 27). De igual modo, los predios de esta renovada rotonda vibrarán con las actuaciones de La Candela Matancera (domingo 7), Banda Marcial Caracas (domingos 14 y 28) y Los Antaños de Caracas (domingo 21).

Cinema con aroma italiano
Durante el mes de marzo, en el cual se celebra el Día Internacional de la Mujer (lunes 8), que arriba este año 2010 a su primer centenario reivindicando la dignidad y las conquistas de todas las ciudadanas del planeta, presentaremos el ciclo “Historias de Amor en el Mes de la Mujer”, con cuatro notables clásicos del cine italiano. Son ellos: Cinema Paradiso, de Giuseppe Tornattore (miércoles 3); Mediterráneo, de Gabriele Salvatore (miércoles 10); La Ventana del Enfrente, de Perzan Östepek (miércoles 17); Pinocchio, de Roberto Begnini (miércoles 24) y El Hombre de las Estrellas (miércoles 31).

De esta manera, el marzo de PDVSA La Estancia trae sus alforjas llenas de música nacionalista, conmovedoras puestas en escena infantiles, pasiones de amor retratadas en el celuloide y un efusivo homenaje a la mujer, cuyo protagónico rol en esta sociedad socialista se acrecienta con visión de futuro para la construcción de esa patria noble y bonita que arriba con la frente en alto a su primer bicentenario.

  • Entérate de nuestra programación haciendo click aquí
Más de Publicaciones
«
 
Siguenos también por
@PDVSALaEstancia Canal de PDVSA La Estancia

Sitio oficial de PDVSA La Estancia
Copyright© 2008. Todos los derechos reservados.